
Habrá que creer en la magia. Porque Grazio, nuestro Grazio, es mago. Ejemplo de constancia, de polifuncionalidad, de dedicación, está cumpliendo una temporada estupenda: le tocó atajar y fue figura (inolvidable en el 1-0 a Mc Pantuflas, en la Cancha 5, en el único partido nocturno de la temporada); le tocó ser lateral y cumplió; también jugó en el medio y apareció en un momento clave. Justo ayer, en el día de su cumpleaños, metió el pase picante que derivó en el gol de Rodri y en ese 3-2 ante Misión Imposible que nos puso en zona de ascenso. Otra vez Grazio, el que está siempre, fue nuestro salvador. Brindamos por él. Felicidades.
